MacBook Pro con PROLED XDR: qué pagas con los US$400 extra
El primer Mac táctil cuesta desde US$2.899, US$400 más que el MacBook Pro M5 Pro normal. La diferencia paga pantalla OLED, menos peso y un táctil que se apaga.
Apple presentó el 28 de octubre de 2026 el MacBook Pro con pantalla PROLED XDR, el primer Mac con pantalla táctil. Cuesta desde US$2.899 (14 pulgadas, M5 Pro) y US$3.399 (16 pulgadas), se reserva desde ese día y llega a clientes el 6 de noviembre. El MacBook Pro de siempre sigue a la venta al mismo precio, así que conviene saber qué compra exactamente la diferencia de US$400: una pantalla OLED de otra categoría y un equipo más liviano. El táctil viene incluido, y se puede apagar.
¿Cuánto cuesta y en qué se diferencia del MacBook Pro normal?
En la tienda de Apple en Estados Unidos, el MacBook Pro estándar de 14 pulgadas con M5 Pro arranca en US$2.499 y el de 16 pulgadas en US$2.999. Los modelos PROLED XDR equivalentes cuestan US$2.899 y US$3.399. Con M5 Max el patrón se repite: US$4.099 el estándar de 14 pulgadas, US$4.499 el nuevo. Son US$400 de diferencia en cada escalón.
Los chips son los mismos. Los dos MacBook Pro usan M5 Pro y M5 Max, con hasta 128 GB de memoria unificada, así que el rendimiento es prácticamente igual. Lo que cambia está en la tapa:
- La pantalla PROLED XDR es un OLED en tándem (dos capas de píxeles) con hasta 2.000 nits de brillo tanto en HDR como en SDR, contraste de 10.000.000:1, ProMotion de 10 a 120 Hz y cobertura de P3 y Adobe RGB.
- El de 14 pulgadas pasa de 3,5 a 3 libras (de unos 1,59 kg a 1,36 kg); el de 16, de 4,7 a 4 libras (de unos 2,13 kg a 1,81 kg).
- El de 14 pulgadas es medio milímetro más delgado y el de 16 casi un milímetro, porque el panel OLED no necesita retroiluminación.
- Llegan la Dynamic Island en lugar del notch, la manzana iluminada en la tapa (ausente de los MacBook Pro desde 2016) y bordes más finos que llevan las pantallas a 14,2 y 16,3 pulgadas.
Sigue usando Touch ID: no hay Face ID pese a la Dynamic Island, ni versión con conexión celular, según 9to5Mac.
¿Se puede desactivar el táctil?
Sí. Federico Viticci, de MacStories, encontró en Accesibilidad un ajuste que apaga por completo la entrada táctil, como reportó MacRumors. El hardware viene siempre (el sensor está integrado en el panel y no se vende la pantalla sin él), pero macOS puede ignorarlo.
Que Apple incluya ese interruptor desde el primer día indica para quién pensó la máquina. Para un fotógrafo, un colorista o un editor de video, el argumento de compra es tener un monitor de referencia portátil con 2.000 nits y Adobe RGB, más ligero que su portátil actual. El dedo en la pantalla es un extra que puede probar o ignorar.
Para quien sí lo use, Apple adaptó macOS 27 sin rediseñarlo. Según la demo que recibió Steven Levy para WIRED, los menús se expanden cuando un dedo pasa sobre ellos y los botones de semáforo de las ventanas crecen al tocarlos. La bisagra se rediseñó para que la pantalla no tambalee al tocarla. Viticci añade que macOS traduce el dedo en movimiento de cursor, así que las apps que no se han actualizado responden sin cambios. Y un empleado de Apple dijo en el evento, según Bloomberg, que la compañía apenas está «empezando» a optimizar macOS para el tacto, así que lo que hay hoy es una primera capa.
¿Por qué ahora, después de años de negativa?
Steve Jobs descartó en 2010 las pantallas táctiles verticales en portátiles porque cansan el brazo. Phil Schiller defendió esa línea ante Levy en 2015, y el propio John Ternus le dijo en 2021 a Joanna Stern que el Mac estaba optimizado para la entrada indirecta y que no veían razón para cambiarlo.
Cuando Levy le preguntó si Apple estaba por romper ese tabú, Ternus, que dirige la compañía desde septiembre, contestó con dos palabras: «Who knew?» («¿Quién lo diría?»). Luego dio la explicación de fondo. Según WIRED, Ternus dijo que necesitaban llegar al punto en que añadir el táctil no empeorara el producto en nada, sin hacerlo más pesado ni más grueso, y que eso llegó con la pantalla OLED.
Con Ternus al mando, el cambio de interfaz más grande del Mac en años se presentó como un añadido que se sube a un buen hardware, con un ajuste para apagarlo y con el modelo anterior intacto en la tienda para quien no lo quiera. Es el mismo movimiento de 2012, cuando el MacBook Pro con pantalla Retina se vendió por encima del MacBook Pro clásico durante un tiempo antes de reemplazarlo, precedente que también recuerda Applesfera. La vuelta de la manzana iluminada apunta en la misma dirección. Es un gesto de diseño sin función práctica que se perdió durante la era de Tim Cook, y AppleInsider se pregunta si regresa por Ternus, que pasó buena parte de su carrera junto a los equipos de diseño de producto.
Lo que sigue
Las preguntas abiertas son de uso diario: si las hasta 24 horas de autonomía que promete Apple se sostienen con un OLED a 2.000 nits, cuánto aprovechan el táctil apps como DaVinci Resolve, Lightroom o Blender, que llegarán con soporte a finales de año, y si las huellas son un problema real. Apple asegura que el recubrimiento antirreflejo no exige más limpieza que una pantalla normal.
Si trabajas con color o viajas mucho, los US$400 compran una pantalla de referencia y entre 230 y 320 gramos menos en la mochila. Si tu flujo vive en código, texto o terminal, el MacBook Pro estándar con el mismo chip sigue siendo la compra sensata. Ternus no quiso decirle a WIRED si el táctil llegará al MacBook Air o al iMac. Por ahora es un lujo de gama Pro, y Apple lo venía anticipando en macOS desde junio.
