Saltar al contenido
ColombiaMug

El mundo Apple, en español
Con criterio, no con prisa.

Ensayo Servicios

Private Relay filtra la IP que promete ocultar, y esta vez nadie esperó a Apple

Tres fugas en WebKit exponen la IP real de quien paga iCloud+. Lo revelador no es el fallo: es que los investigadores dejaron de esperar a Apple.

Comparte esta nota
Un conducto sellado color cobalto del que se escapan tres hilos finos que continúan más allá del sello, sobre un fondo crema, con una chispa ámbar al final.

iCloud Private Relay tiene un solo trabajo: que los sitios que visitas en Safari no vean tu dirección IP real. Es una función de pago, incluida en los planes de iCloud+, construida sobre un relay de dos saltos diseñado para que ninguna parte, ni siquiera Apple, pueda ver a la vez quién eres y qué estás mirando.

Los investigadores Talal Haj Bakry y Tommy Mysk encontraron tres formas de saltárselo.

Contenido

Open Contenido

Tres puertas, no una

Las tres fugas viven en WebKit, y las tres comparten el mismo truco: ocurren fuera del proceso normal de carga de página. Private Relay vigila el tráfico web de Safari. Estas conexiones no pasan por ahí.

  1. DNS prefetching. Una página puede pedirle al navegador que resuelva un nombre de dominio antes de necesitarlo, para que la conexión arranque más rápido. WebKit lo resuelve por la ruta DNS normal del equipo, ignorando el proxy. Un sitio puede incrustar un dominio único por visitante y esperar la consulta en su propio servidor DNS, que llega desde tu red real. Disponible desde iOS 26.0.

  2. WebAuthn Related Origin Requests. Es la maquinaria detrás de las passkeys. Cuando una página pide una credencial de un dominio distinto al suyo, el sistema descarga un archivo de validación para comprobar que ese cruce está permitido. Esa descarga no la hace el navegador: la hace el servicio de credenciales del sistema operativo, que no sabe nada del proxy que configuró la app. Disponible desde iOS 18.0. Lo incómodo es que se dispara sin que toques nada y sin que aparezca ninguna ventana.

  3. WebTransport. Abre una conexión QUIC directa desde el equipo. WebKit la construye con sus propios parámetros de red y nunca le ofrece el proxy de la sesión. Disponible desde iOS 26.4.

Las dos últimas exponen la IP real. La primera revela tus servidores DNS, que es casi lo mismo: proveedor y ubicación aproximada.

Conviene decir esto con precisión, porque buena parte de la cobertura lo redujo a “un problema de passkeys”. Las passkeys son una de las tres.

Lo que Private Relay nunca fue

Parte de la respuesta previsible será que Private Relay no es un VPN. Es cierto, y hay que decirlo: solo cubre Safari, no el resto de las apps, y por eso los VPN no están afectados por nada de esto (tunelizan todo el tráfico del equipo a nivel de sistema).

Pero esa aclaración no absuelve. Nadie está pidiendo que Private Relay proteja lo que nunca prometió proteger. Está fallando en Safari, que es exactamente donde dijo que funcionaba.

Y hay una ironía que merece nombrarse. Como la App Store obliga a todo navegador de iOS a usar WebKit, la fuga no se queda en Safari: alcanza a todos los navegadores del sistema, incluidos los basados en Tor. La regla que Apple defiende como garantía de seguridad terminó repartiendo su propio fallo a las herramientas de privacidad de terceros.

Ya vimos esta película hace cinco semanas

El 3 de julio publicamos que Hide My Email llevaba más de un año filtrando el correo que dice ocultar. Misma suscripción de pago. Misma estructura: una función cuya única razón de existir es esconder un dato, y que no lo esconde.

Dos funciones de privacidad de iCloud+ incumpliendo su promesa en cinco semanas. Ninguna de las dos la encontró Apple.

Pero el paralelo interesante no está ahí. Está en lo que hicieron los investigadores.

El canal que se rompió

Tyler Murphy hizo todo por el manual. Reportó el fallo de Hide My Email a Apple en junio de 2025. Esperó. En marzo de 2026 Apple le dijo que el problema estaba atendido; lo probó de nuevo y seguía roto. En mayo le pidieron no divulgar todavía y le prometieron un parche en las próximas semanas. Las semanas pasaron. Publicó el 1 de julio, trece meses después, por agotamiento.

Mysk no esperó. Publicó la investigación y un sitio donde cualquiera puede comprobar la fuga, sin divulgación coordinada previa. En X explicó por qué no pensaba pasar por el proceso de Apple:

“Nuestra experiencia previa con Apple nos dice que reportar este problema implicaría meses de demoras, comunicación inconsistente y, en algunos casos, negar por completo el impacto del problema.”

— Tommy Mysk, en X, recogido por TechCrunch

A quienes sí avisaron antes fue al Tor Project y a los desarrolladores de Onion Browser, los terceros que quedaban expuestos por la regla de WebKit. El Tor Project calificó el asunto de grave, no dio plazo propio y aun así los dejó publicar.

Con Apple la relación quedó más ambigua. 9to5Mac reporta que existe un reporte de seguridad radicado cuyo estado dice “planeamos atender el problema que reportaste”, con corrección prevista para el otoño de 2026. Las dos cosas conviven: hay un expediente abierto y hay un investigador que decidió no esperar a que avanzara.

Esa convivencia es la señal. El canal formal sigue existiendo. Simplemente dejó de ser donde se decide algo.

Murphy tocó la puerta y esperó trece meses a que le abrieran. Mysk avisó a los vecinos y publicó.

Un programa de divulgación responsable funciona con una moneda que no aparece en ningún contrato: la disposición del investigador a darte tiempo antes de contarle al mundo. Esa disposición se gasta. Y cuando se gasta, no se anuncia con un comunicado, se nota en que las fallas empiezan a salir publicadas antes del parche.

Lo que hay que declarar

Mysk y Haj Bakry venden Psylo, un navegador de proxy que compite en este terreno y que corrige las tres fugas en su versión 1.3.1. El sitio donde puedes comprobar si tu IP se filtra, leaks.psylo.app, es suyo. Hay un interés comercial y sería deshonesto no señalarlo.

Lo que sostiene el hallazgo pese a ese interés es que no hay que creerles: 404 Media verificó por su cuenta que las fugas exponen la IP, y TechCrunch comprobó que el sitio de prueba reveló la suya. Dos redacciones independientes reprodujeron el fallo sin intermediarios.

Qué hacer mientras llega el otoño

El parche de Apple está previsto para el otoño. Son meses de una función que sigues pagando.

  1. Compruébalo tú mismo. El sitio de los investigadores te dice en segundos si tu IP se filtra con Private Relay activo.
  2. Si necesitas ocultar tu IP de verdad, usa un VPN. No están afectados, y operan a nivel de sistema en vez de solo en Safari.
  3. Trata Private Relay como lo que demostró ser: una capa de higiene contra el rastreo casual, no un escudo frente a alguien que te está buscando.
  4. No lo desactives por pánico. Sigue reduciendo el rastreo publicitario ordinario. El error sería confiarle algo sensible, no usarlo.

La pregunta incómoda

Lo que se repite no es un bug. Es que las dos funciones de privacidad más publicitadas de una suscripción de pago fallaron en su única tarea, y en ambos casos el aviso vino de afuera.

Apple construyó su diferencia sobre la idea de que la privacidad es un derecho y no un extra. Cuando esa idea se convierte en una línea de un plan mensual, deja de ser una postura y pasa a ser una entrega. Y las entregas se auditan.

La pregunta no es cuándo llega el parche. Es quién, dentro de Apple, estaba probando esto antes de que lo hicieran dos investigadores independientes con un navegador que vender.

Comparte esta nota