OpenAI ficha al jefe de Vision Pro y las gafas de Apple: ya no es una fuga, es un patrón
Paul Meade, VP del Vision Products Group, se va a la unidad de hardware de OpenAI. Es el cuarto nombre grande que Apple pierde por el mismo destino.
Paul Meade dirigía el hardware de la apuesta más ambiciosa de Apple en años. La semana próxima estará trabajando para OpenAI. La noticia, adelantada por Bloomberg, no sorprende por la salida en sí. Sorprende por la lista a la que se suma.
Meade no es un nombre cualquiera. Entró a Apple en 2010, gestionó programas de iPad y iPhone, y desde 2017 quedó dentro del Vision Products Group, el equipo que parió el Vision Pro. En 2019 pasó a liderar toda la ingeniería de hardware del visor, y de ahí saltó al proyecto de gafas inteligentes. Es decir: se va la persona que mejor conocía los dos productos con los que Apple pretendía pelear el futuro de la computación espacial. En OpenAI trabajará, según 9to5Mac, en “la próxima familia de dispositivos con IA” de la compañía.
El cuarto nombre, no el primero
Aquí está lo que importa. Antes de Meade ya se habían ido Jony Ive (cuya startup de hardware compró OpenAI en 2025), Evans Hankey, que dirigió el diseño de Apple tres años tras la marcha de Ive, y Tang Tan, clave en el iPhone. AppleInsider suma además a Cyrus Daniel Irani, del equipo de interfaz humana, y a Erik de Jong, del hardware del Apple Watch.
Cuatro nombres grandes y varios cuadros medios, todos de diseño y hardware, todos al mismo destino. Eso ya no es rotación. Es Sam Altman construyendo, pieza por pieza, un equipo de dispositivos físicos con el ADN industrial de Apple. La fuga de talento aislada se explica con dinero y ego. Un patrón se explica con una estrategia.
Por qué se va ahora
La salida tiene contexto interno. Tras la llegada de John Ternus a la dirección ejecutiva y de Johny Srouji como Chief Hardware Officer, la reorganización dejó a Meade más abajo en el organigrama. Cuando un ejecutivo de su nivel pierde altura, el mercado lo nota. Y OpenAI estaba esperando.
A Meade lo sucede Fletcher Rothkopf, su mano derecha de años. Apple no se queda sin liderazgo. Pero “sin liderazgo” y “sin las personas que tenían el problema en la cabeza” no son lo mismo. El conocimiento que se va por la puerta rara vez vuelve.
Lo que sigue
La pregunta incómoda no es si Apple puede reemplazar a Meade. Puede. La pregunta es por qué la gente que apostó por las gafas y el visor prefiere construir ese futuro fuera de Apple. Si el hardware de IA es la próxima gran plataforma, y todos (Apple incluida) actúan como si lo fuera, perder repetidamente a quienes lo entienden es la clase de detalle que dentro de tres años se lee como el principio de algo. O como nada. Esa ambigüedad es justo lo que vuelve esta fuga más interesante que un titular de salario.
