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Análisis IA

Apple aprieta a sus exempleados en OpenAI: cartas legales y una guerra por el hardware de IA

Apple envió unas 40 cartas de preservación de pruebas a exempleados que hoy trabajan en OpenAI. La disputa por secretos comerciales sube de tono.

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Dos manos, una en azul cobalto y otra en grafito, tiran de un dispositivo de circuitos luminoso en el centro; a un lado, un sello de lacre.

La pelea entre Apple y OpenAI dejó de ser un rumor de pasillo. La semana pasada Apple envió alrededor de 40 cartas legales a exempleados que hoy trabajan en OpenAI, pidiéndoles preservar pruebas y advirtiéndoles sobre el borrado de datos. Es el siguiente movimiento de la demanda por presunto robo de secretos comerciales que Apple presentó el 10 de julio.

Vale separar lo que es un hecho de lo que todavía es una acusación. Hecho: la demanda existe, las cartas se enviaron y más de 400 exempleados de Apple trabajan hoy en OpenAI, según la propia demanda. Acusación por probar: casi todo lo demás.

Quién está en el centro

El nombre que aparece una y otra vez es Tang Tan, que pasó 24 años en Apple antes de salir a inicios de 2024, cofundar la startup io junto a Jony Ive y terminar en OpenAI como jefe de hardware. Otro es Chang Liu, ingeniero de sistemas eléctricos que estuvo ocho años en Apple y se mudó a OpenAI en enero de 2026.

Según la demanda de Apple, Tang Tan habría usado nombres clave de proyectos confidenciales al reclutar, pedido a candidatos que llevaran componentes de hardware sin lanzar a las entrevistas e instruido a empleados salientes sobre cómo esquivar los controles de seguridad de Apple. También alega que Chang Liu conservó un MacBook de la empresa y aprovechó un fallo de autenticación para ver documentos internos ya trabajando en OpenAI. Son afirmaciones de Apple ante un tribunal, no hechos comprobados.

La versión de OpenAI

OpenAI no lo niega a medias, lo niega entero. “Aunque tomamos estas acusaciones en serio, no tenemos constancia de ninguna prueba de que la demanda tenga fundamento”, respondió la empresa. Sobre el reproche de Apple de que OpenAI ignoró sus reclamos previos, la versión que recogió NBC News es que hubo una confusión de correos por parte del bufete de Apple, que Apple incluso se disculpó, y que OpenAI sí había respondido. Otra vez: es la versión de una de las partes.

Por qué es una guerra por el hardware

El telón de fondo explica el nivel de tensión. OpenAI compró la startup io de Tang Tan por unos $6.500 millones en mayo de 2025 y arma un equipo de hardware con antiguos rostros de Apple. Prepara varios dispositivos y empezaría por un altavoz sin pantalla, en la línea del HomePod, con lanzamiento hacia 2027. No es casualidad que también fichara al jefe de Vision Pro de Apple.

Ese es el verdadero campo de batalla. La disputa no es por un algoritmo ni por un modelo de lenguaje: es por la gente que sabe cómo se diseña un objeto de consumo, la especialidad que Apple considera su patrimonio. OpenAI quiere construir hardware de IA y fue a buscar el talento donde mejor se hace. Apple respondió con abogados. La pregunta que decidirá el caso, si es que llega a juicio, es si esos ingenieros se llevaron ideas o solo su oficio.

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